En el marco del Año Internacional del Cooperativismo declarado por las Naciones Unidas, nos reunimos en el Encuentro Nacional “Cooperativismo para la Paz. Experiencias, Diálogos y Conexiones” para reafirmar que, cuando trabajamos desde la ayuda mutua y la solidaridad, la construcción de una Colombia en paz se vuelve posible.
A lo largo de esta jornada, se compartieron y visibilizaron experiencias que confirman que el cooperativismo no es solo una forma de producir o generar ingresos, sino un proyecto de vida colectiva que construye confianza, fortalece la participación ciudadana y dignifica el trabajo. En territorios históricamente afectados por la violencia, las cooperativas han abierto caminos para la reconciliación, ofreciendo oportunidades reales de reincorporación económica y social para exguerrilleras y ex guerrilleros firmantes del Acuerdo de Paz, víctimas del conflicto armado y comunidades que han resistido la exclusión y el abandono estatal.
El cooperativismo transforma porque democratiza la economía, poniéndola en manos de quienes la trabajan y sostienen; porque fomenta la equidad al distribuir los beneficios de forma justa; y porque arraiga el desarrollo en los territorios, protegiendo el tejido social y cultural que nos define como nación. En un momento en que Colombia busca cerrar definitivamente el ciclo de la violencia, estas experiencias demuestran que la paz también se construye desde la economía solidaria, cuando esta se orienta al bienestar colectivo y no a la acumulación para unos pocos.
No obstante, reconocemos que el camino hacia un cooperativismo más fuerte enfrenta desafíos persistentes: acceso limitado a financiamiento, débil articulación con las instituciones, baja visibilidad pública y dificultades para acceder a nuevos mercados. Superar estas barreras exige un compromiso decidido del Estado, del cooperativismo, del sector privado, de la academia, de la cooperación internacional y de la ciudadanía, para fortalecer, respaldar y proteger el trabajo de las cooperativas como actores estratégicos de paz y desarrollo territorial.
Hoy, desde este Encuentro Nacional, hacemos un llamado claro y contundente: fortalecer el cooperativismo es fortalecer la democracia, la justicia social y la paz en Colombia. Las cooperativas no solo producen bienes y servicios; producen confianza, comunidad y futuro.
Cerramos este espacio con la certeza de que el cooperativismo seguirá siendo un motor de transformación social y territorial. Reafirmamos nuestro compromiso de seguir tejiendo alianzas, sumando voces y articulando esfuerzos para que, en cada rincón del país, la cooperación sea parte clave del camino y la paz la meta.
Organizaciones convocantes:
We Effect
Plataforma Colombiana de Derechos Humanos, Democracia y Desarrollo
Corporación Viva la Ciudadanía
Confiar Cooperativa Financiera
Federación de Economías Sociales del Común – ECOMUN
Corporación Fondo de Apoyo de Empresas Asociativas – CORFAS







